
Excursión a Ceský Krumlov
- 10,5 horas
- Español
- Cancela gratis
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50,76 US$
El Puente de Carlos es el más antiguo de la ciudad y el segundo más antiguo de toda la República Checa. Fue el primero y, hasta 1742, el único en unir ambas orillas del Moldava. Ha sido testigo de importantes eventos de la historia de Praga y hoy es uno de los imprescindibles de la ciudad. Sus bonitas estatuas le dan una impronta única. ¡Ven a conocerlo!
Después de que el antiguo puente de Judith fuera destruido en una inundación, los praguenses sintieron la necesidad de construir un nuevo puente. Fue así como nació el puente que se convertiría en el mayor símbolo de Praga alrededor del mundo. La construcción comenzó en 1357, por orden de Carlos IV, y finalizó en 1402. Hasta 1870, en que fue bautizado Puente de Carlos, se lo conocía como Puente de Piedra.
La lista de los daños que sufrió el puente de Carlos es casi tan larga como su historia. Por ejemplo, una inundación de 1432 destruyó tres de sus pilares. Y en 1496 uno de sus arcos se desplomó debido al proceso de erosión que sufrió uno de los pilares que lo sostenía. Incluso en 1784 el tránsito por el puente fue restringido momentáneamente, después de que cinco de sus pilares fueran dañados durante otra inundación.
Entre 1965 y 1978 el puente pasó por una serie de obras de mantenimiento que le devolvieron la estabilidad y la belleza de antaño. A partir de ese momento, se prohibió el acceso a los vehículos y el tránsito solo es peatonal. ¡Prepárate para cruzarlo a pie y vivir un momento inolvidable en tu viaje a Praga!
Cuenta la leyenda que en el mortero del puente se utilizaron huevos para hacerlo más duro y resistente. Si bien esto es imposible de comprobar, estudios realizados de manera reciente indican que en el mortero se utilizaron elementos de origen orgánico e inorgánico. Todo parece indicar que la leyenda puede tener algo de cierto…
Las estatuas del puente son uno de sus rasgos más característicos. La mayoría de ellas fueron colocadas entre 1683 y 1724, aunque en 1938 se agregó la última. Muchas de las estatuas originales fueron reemplazadas con copias, debido a que las frecuentes inundaciones las habían afectado. Si eres de espíritu curioso, puedes ver las originales en el Lapidarium del Museo Nacional.
La primera estatua que adornó el puente fue la de San Juan Nepomuceno. ¿Quieres que se cumplan todos tus deseos? Entonces no dejes de seguir este antiguo ritual: apoya la mano en la cruz arzobispal de latón del santo, con un dedo sobre cada estrella.
En cuanto a las torres, tres de ellas sobrevivieron al colapso de 1342, dos en la orilla de la Ciudad Pequeña y una del lado de la Ciudad Vieja.
La torre gótica de la Ciudad Vieja, del siglo XIV, es considerada una de las bellas de Europa. Mide 64 metros de alto y dos de sus fachadas están adornadas con estatuas alegóricas, entre ellas las de San Vito, el rey Wenceslao IV y el rey Carlos IV.
En la otra orilla se levantan la Torre Judith, del 1172, y la llamada Torre del Puente de la Ciudad Pequeña, de 1464.
Ya que es uno de los monumentos más importantes y característicos de Praga, vale la pena visitarlo en compañía de un guía experto que pueda revelarte todos sus secretos y te ayude a comprender la importancia histórica y cultural del puente. Te recomendamos especialmente este tour de Praga al completo que incluye también un paseo en barco.
Torres:
Noviembre a febrero, de 10:00 a 18:00 h.
Marzo, de 10:00 a 20:00 h.
Abril a septiembre, de 10:00 a 22:00.
Octubre, de 10:00 a 20:00 h.
Audioguía de las torres: 100 CZK
Karlův most, 110 00 Praha 1.
Metro línea A (verde), estación Staromestska.
Tram líneas 17 y 18, parada Krizovnicke namesti.